10 mayo 2010

Felicidades doña Edu

Doña Eduviges es una señora de 76 años que a pesar de que hay días en los que aparenta estar lúcida existen otros días en los que se le nota en su semblante el pesar de los difíciles años por los que ha tenido que vivir.
Madre soltera desde los 21 doña Eduviges ha tenido que pasar por muchas penas y cosas que señores... es de verdadera tristeza.
Todos conocemos la historia de esta peculiar señora porque somos bien chismosos porque los del barrio la hemos ayudado en diversas ocasiones.
Madre de 3 pedazos de porquería, mismos que la abandonaron en cuanto pudieron ahora vive en una humilde vivienda que el gobierno le dio en su momento.

Eduviges, cuando aún no era señora, trabajó en una imprenta en la cual fue contratada para atender la recepción del lugar por su excelente presentación hace unas 5 décadas. Justamente sucedió lo que durante muchos años se daba (y se sigue dando), se enamoró de su patrón que no era el dueño de la imprenta pero que era primo de este. La sedujo para salir hasta ganar su confianza, ella como muchacha de pueblo recién llegada a la ciudad se creyó todo lo que le dijeron sin siquiera imaginar la clase de pocohombre con quien se juntaba. Ella era muy bonita y de muy buena figura, era muy común que llamara tanto la atención de los hombres por lo que Ignacio se fijó en ella desde un principio, lo malo es que no la quería para buenas intenciones.
Cierta tarde de sábado "Nacho" la llevó al taller luego de que todo el personal se había retirado, ahí la violó.
Pensando la pobre de la muchacha que le iban a responder insistió al dueño de la imprenta para que le diera información de él y se comunicara y así pedirle diera la cara. Lo único que consiguió fue el despido por colmar la paciencia. Ahí comenzó en decadencia la vida de la pobre de Eduviges.

A los 23 años y con un hijo nadie le quería dar trabajo, además tenía que cuidar a su mamá que estaba enferma en una cama y no tenía con quien dejar a su pequeño engendro. No obstante la renta del cuarto donde se alojaba no era gratis, y a pesar de que el lugar estaba para llorar de las deplorables condiciones en las que se encontraba no faltaba que el casero se asomara cada día primero para exigir el correspondiente pago. 
Don Tumudio apareció en su vida y le dio empleo para solventar sus necesidades. La trataba como empleada doméstica de los años de la esclavitud pero le alcanzaba para darle alimento a su hijo y su mamá, si quedaba entonces ella comía un poco también.

Todo iba regular hasta que apareció Sigifredo, un muchacho que llegó recién del pueblo de donde es ella. Se conocieron y se comenzaron a tratar. El amor les llegó a los pocos meses mismos que se transformaron en una hermosa bebé de ojos color miel como los de su papá. Por fin los rayos de sol que abrigaban a Eduviges dejaron de ser sofocantes para ser entonces cálidos y alentadores. Vivieron 3 años en unión libre porque no había para la boda según Sigifredo y de ahí nació otra bebita a la que llamaron Basílica, por ser ambos devotos a la virgen de Guadalupe.
Sigifredo la "quería" pero cuando se pasaba de copas le daba sus buenos golpes porque a la "inepta" no le cumplía cuando se ponía bien borracho; pero a pesar de los malos tratos e insultos le daba para sus gastos, claro sin olvidar la miseria en la que vivían. 
Una tarde Sigifredo se despidió de ella con el pretexto de que le ofrecieron trabajo de jardinero en los Yunaited Esteits (como él solía pronunciar) alegando que tenía que partir hacía ese lugar se despidió de sus dos hijos (al primero nunca lo aceptó como tal) y se marchó. Jamás se recibieron noticias de él, pero por ahí dicen que se fue a vivir a Campeche con una mujer mas jóven.

Sola, con 3 hijos, y con su mamá recién fallecida las cosas no pintaban bien para Eduviges.

Los hijos crecían y los gastos aumentaban, pero el cariño de ser madre le daba fuerzas para conseguir chambitas y así poder alimentarlos y mandarlos a la escuela.
Desde temprana edad Camelio el mayor estuvo en malos pasos, siendo miembro de una banda asaltaba personas y locales y usaba el dinero para darse una vida de vagancia. Se embriagaba y siempre reprochaba a su madre el hecho de únicamente ofrecerle carencias en vez de comodidades. Su hija Manuela no era la excepción, enviciada en las drogas desde la secundaria abandonó este recinto sin antes concluirla. Metida en malos hábitos hacía un poco de dinero robando a colonos de vecindades aledañas fingiendo ser prostituta para así con ayuda de sus compinches darle baje a la feria de sus "clientes". A veces daba dinero pero solo cuando su muy limitada conciencia le decía que obraba mal.
Basílica, la hija mas chica, desde su corta edad mostró ir por el mismo camino y con la imagen de sus hermanos como respaldo se inmiscuyó en asuntos ilegales y deshonrosos por un tiempo. Desde siempre fue conflictiva en la escuela, pero aún así mejoró su imagen en años siguientes y pudo conseguir una beca alimenticia que le ayudó a concluir sus estudios de preparatoria.

La pobre madre, enferma y cansada de trabajar toda su vida seguía haciendo esfuerzos y aconsejándolos para que sus hijos pudieran darse cuenta de sus errores pero con nulos resultados.
Eduviges enfermó en varias ocasiones obteniendo ayuda de sus vecinas que estaban pendientes de ella cuando sus hijos pasaban semanas sin pisar casa.

La senectud llegó inevitablemente, los años no pasan en balde, los achaques y la impotencia de seguir trabajando hicieron que Eduviges sobreviviera de puras limosnas que le deban sus conocidos.
Camelió consiguió trabajo en un taller mecánico y se calmó por un tiempo al conseguirse esposa, aún adicto a los estupefacientes trató de llevar una vida "tranquila" evitando consumir mucho de eso. Se fue a vivir al DF hace muchos años y jamás regresó a visitar a su mamá.
Manuela se quedó con ella pero poco después de que su hermano las abandonó se enredó con un hombre que al parecer la aceptó tal como era, una desobligada y alcohólica que a pesar de ser simpática como su mamá no atraía la atención de nadie por lo neurótica que se ponía debido a que nunca pudo superar las condiciones en que vivían. Aún así buscó un marido con el que se dice se fueron a otro estado y desde hace mas de 6 años no saben de ella.
Basílica fue a quién mejor le fue. Al concluir sus estudios encontró un trabajo de secretaria en una empresa de construcción donde poco a poco fue prosperando hasta tener los méritos para poder sacar una casa en donde ahora vive con su familia del otro lado de la ciudad. De vez en cuando le trae unos centavos alegando que no le alcanza para mas y pasa con ella 20 minutos y no regresa hasta el otro mes. Evita a toda costa traer a sus hijos para que su abuela los conozca porque no quiere que ellos tengan una imagen errónea de lo que ella les cuenta quien fue en verdad su abuelita.

Eduviges con sus endebles fuerzas aún puede lavar las banquetas y hacer uno que otro mandado de donde saca para comer una o dos veces al día cuando mucho. Ella a pesar de su condición sigue diciendo que lo mejor que le ha pasado es ver crecer a sus hijos y que se hayan alejado de la mala vida, sin embargo odia que la feliciten el 10 de mayo; esto no lo sabía hasta hoy.

Esta tarde abordó mi autobús y con la mejor de mis sonrisas al descender le dije: Feliz día de las madres doña Edu, y ella respondió: Andas y chingas a la tuya wey.

6 comentarios:

Don Megah dijo...

Doña Edu, es como la jefita que nunca tuve.

SusuBlog dijo...

aaaaaaaaah que chulada, siempre pasa... porque las mamás que son tan excelentes les tocan unos hijos que jijoesuu.. (no es mi caso, al contrario... madre de su excelente.. su excelente jajajajaja )

buena historia... puedo conocer a la doña? quiere preguntarle unos tips.. con la edad que tiene como sigue siendo la misma y además poder hacer todas esas cosas... U.U es una chulada

Su.

MoKa Mola dijo...

Con lagrimas de cocodrilo en los ojos puedo decir: Doña Edu..¡UN EJEMPLO DE VIDA! Si señor... y hay de esos ingratos por que sus hijos van a ser piores!!

Besos!!

El Xhabyra dijo...

no mames maestro que buena pinche entrada te acabas de aventar.

felicidades a doña edu y a la que te recordo tambien

je je je

xhaludos!

la jesz dijo...

Alaaa, no manches Novak, estó me deprimió cañón!...que historia tan triste ='(.

Fernando Manda dijo...

cría cuervos... :S