06 abril 2010

Miss Morfina, Blogstarbusera Honoraria

Ahh, qué creyeron mis queridos pasajeros de este camioncito virtual ecológico que lleva por nombre The BlogBus, no nos hemos olvidado de que esta es la última semana de la promoción Blogbusero Por Un Día. nos atrasamos un poquito porque preparamos un cierre magnífico de temporada...

Traemos hasta ustedes 4 blog-girls, 4 blogstars, 3 rutas imperdibles de la mano de 4 señoritas (porque nos tocó un 2x1), 1 cierre de temporada blogbusera con broche de oro, ¿qué más podemos pedir? Unas caguamas.

Para empezar tenemos a una mítica escritora, una chica que ha causado sensación y revuelo en cuanto a su trayectoria bloguera, muchos la conocerán y algunos otros mueren por hacerlo, pero aquí en The BlogBus nos complacemos en presentarles a la dama de la narrativa correcta, ella es...



(Aplausos por favor)

¿Qué? ¿Por qué me ven así? No se alarmen, queridos pasajeros, aunque hoy esté a mi cargo la ruta, será un viaje placentero; súbanle que ya casi nos vamos, y si no alcanza lugar, por su seguridá no le vamos a permitir que vaya de pie y va a tener que esperar la siguiente ruta.

¿Todos abordo? Bien, me alegra que estén cómodos y sonrientes, muchachos dejen de verme las piernas que el taco de ojo se cobra aparte y luego no quiero que me salgan con que a Chuchita la bolsearon, así que dirijan sus pécoras miradas a otros horizontes y mejor entremos en materia. Por cierto, si alguien quiere bajar, lamento decirle que se tendrá que esperar a que lleguemos a nuestro destino, soy pésima estacionándome. Entiéndanme, es la primera vez que manejo un autobús.


No, no soy una mala persona, sólo soy sincera: de verdad es la primera vez que voy a conducir un autobús y no lo digo para que se alarmen aparte, para su tranquilidad, contamos con un cuantioso seguro de vida.

En esta ruta, queridos pasajeros, haremos un pequeño flash back: Mi mamá siempre insistió en que debía aprender a manejar puesto que uno nunca sabe cuándo se podría necesitar, mi papá, misógino por excelencia, decía que las mujeres éramos pésimas conductoras y que el mayor porcentaje de accidentes era a causa del descuido y los inservibles reflejos de una mujer, así que no aprendí a manejar hasta que cumplí diecisiete o dieciocho, no recuerdo bien pero, irónicamente, me enseñó el novio que tenía en turno. Él, al igual que mi madre, creía que sería muy útil que yo manejara bien en caso de cualquier emergencia. Léase como emergencia el exceso de alcohol que pudiera correr por sus venas en cualquier momento del finde.

La primera vez fue divertido: un lote baldío, con algunas hierbas y baches pero, mejor aún, sin gente que pudiera morir por mi culpa. Una camioneta con transmisión standard fue quien me llevó por ese lote alrededor de una hora, él me iba indicando cuándo y cómo meter un cambio, y hacía dónde ir, yo obedecía y me sentía orgullosa de mí misma, puesto que alguien me había dicho: si no sabes andar en bicicleta, jamás aprenderás a manejar, en ese momento estaba manejando y seguía sin saber andar en bicicleta. Yay.

Todo iba bien hasta que me señaló la salida. Este imbécil quiere que nos matemos ¡Qué romántico!, pensé; después me negué a salir de ese lote y él, tan comprensivo como siempre, invadió mi sagrado espacio como piloto y empezó a mover el volante hacía la salida. -Ok, si quieres que maneje fuera de este lote lo haré pero bajo tu propio riesgo, le dije.

En el primer intento por salir me gritó: ¡FRENA!, y yo frené de golpe, de verdad me asustó muchísimo su histérico grito, incluso más que el de la señora que gritó cuando vio que íbamos directo a su casa.

Deben saber que soy una persona sensible y no soporto que me griten, altera mis nervios y mi adorable léxico sale con más facilidad, por eso después de mi fallido intento por salirme del apestoso lote, me baje de su pinche camioneta y le dije con mi melodiosa voz: ¡Maneja tú, grandísimo animal!

La señora nos veía todavía asustada y él no tuvo más remedio que cambiarse rápidamente de lugar e irnos.

No es fácil aprender a manejar, nadie dijo que lo fuera pero, después de muchas escenas similares, aprendí. Y a final de cuentas lo hice por la única razón por la que mi madre y el extinto novio que tuve querían: por si algún día se necesita. Sinceramente, ¡odio manejar!

Pero no se preocupen, mis queridisimos Choferes del BlogBus me acondicionaron la unidad con piloto automático conectado directamente a una base de datos de GPS satelital que contiene toda la información geográfica pertinente para que ustedes lleguen sanos y salvos hasta su destino.

De seguro ni notaron que detesto manejar, sino hasta que lo dije, ¿ven?, así de buena resultó mi unidad blogbusera, y así también es como llegamos al final de nuestra ruta, no olviden que la tarifa es de dos comments por piocha, tres pa’ los que me vieron las piernas, y sin hacer pucheros que la tarifa la ponen los jefes, no yo.

16 comentarios:

sonrisa! dijo...

"un cuantioso seguro de vida ehh" haha ... yo estoy aprendiendo a manejar, bueno ya se manejar aunque si me pongo nerviosa ;O porque para ir a mi casa tengo que pasar por autopista y una vez me toco ir entre dos trailers :O me puse super nerviosa :O por eso aprendí a no irme en un carril de enmedio ¬¬ hahaha

saludos!!

Alma Rosa dijo...

me uno al club de quienes detestan manejar, pero bueno la necesidad mijita, la necesidad....

hasta el momento no he tenido problemas ni con la estacionada (lo cual indica que el profeso rde manejo era bueno jojojo) pero agrrr eso de manejar a mi la verdad no me acomoda, prefiero que me manejen, el coche pues, me encanta mirar a todas partes y subir los pies y mover el asiento y asi asi.

las contrariedades.. mi hermana es zurda y mi papà le dijo que no la enseñarìa hasta que saliera un carro para zurdos... el remedio... llevarla a londres?? claro que no, el remedio, el remedio, el remedio, ah el remedio aun no llega jajaja..

abrazos, buena entrada

Alma Rosa dijo...

el seguro de vida a cuanto asciende?? digo no mas por saberrrrrrr

Oyieth dijo...

Ohh, empezemos un club (el que lleva un mes manejando el carro de su ahora histérica mejor amiga)

Mr. Zeus dijo...

esa historia me suena tan familiar, solo que en mi caso yo era el novio en turno queriendo quedar bien con la novia en turno y en lugar de lote baldío era un estacionamiento vacío, el resultado fue el mismo...

lex dijo...

JA QUE BUEN OFICIO EN SERIO YO SI TE ENVIDIO JAJA BUENO SALUDOS ESPERO SEGUIR SUBIENDOME CONTIGO AL MANDO DEL BUSS JA

El Ser Supremo dijo...

Jajaja muy buen blog, pero tendre que dejar comments por darle vuelo a la imaginacion???

El Ser Supremo dijo...

Yo tengo 18 años, he manejado no mas de 6 veces, choque una vez (nada grave) con un transporte publico, y me multaron por pasarme un alto (inexistente) de el policia de transito, ya nunca me dejan manejar por que sera????

la jesz dijo...

Muy buena ruta, el camino se me hizo corto, esta es de ida, espero la de regreso. Dicen que los que manejan automático realmente no saben manejar, y si es así entonces estoy frita. Porque al parecer no nací para manejar standard jaja.


Que estresante es cuando apenas uno comienza a manejar, yo lloraba y sudaba a mares de los nervios.

Saludos =)

Sam dijo...

Que triste, yo sigo sin saber manejar... aunque si sé andar en bici :D

PeKe dijo...

No mamen, quién dijo que los que manejan automatico no saben manejar?

Eso del Standard ya ni se usa, o sea nunca voy a correr un F1, neta por Dios, así que dejenme en paz..

Al fin que yo estoy ahorrando para mi nave de los Supersonicos.

PeKe dijo...

PD. Me acabo de enamorar del blog.

Jaime Rivera dijo...

Jajaja, eso de no saber manejar bien es medio estereotípico. Pero me gustó. Fue divertido.

Jaime Rivera dijo...

Yo no odio manejar, pero tampoco se me hace un placer, como a mucha gente que conozco, que serían felices manejando varias horas al día.

Diana dijo...

Standard, es lo mejor.

Saludos..

Novak dijo...

Muchas caras nuevas por acá... eso sin duda alguna me dice que la Blogbusera Honoraria hizo un muy buen trabajo. Mis respetos para ella =)