05 abril 2011

Palomas, películas y policias.

Ahhhh, el cine, ¿quién no adora una buena película acompañado con unos nachos con extra queso y una coca-cola bien muerta?

Sin embargo, la situación económica no nos permite darnos el lujo de gozar de todos los placeres que un cine nos puede otorgar, digo, llevamos doscientos pesos, y contrabajo nos alcanza para las entradas, (dos pues llevamos a la nena), y muchas veces no nos alcanza ni para unas palomitas chicas.
Solemos maldecir por lo bajo, y proponer a nuestra novia en turno que se le repondrá la cosa invitándola a desayunar unas "Tortas Locas Hipocampo" o algo así.
Pero en algunos casos, nuestras ganas de mover la boca dentro de una sala de cine son simplemente irresistibles... y optamos por la comida furtiva, sin meditar en las (algunas veces) graves consecuencias que esto podría acarrear.

Súbanse que les cuento:

Manejaba tranquilamente por las calles del centro de la ciudad, entonces dos pasajeros abordaron el autobús Don Antonio Malgesto y su señora esposa Doña Teodora, les di los buenos días con una sonrisa, pero al subirse me percaté de que el pobre hombre estaba brutalmente golpeado, tenía moretones alrededor de los ojos, un labio partido, y lo que parecía ser sangre seca saliendole de la oreja y de la nariz.

Lymon: Cielo santo! Don Tony, que le pasó? pregunté angustiado.

Don Tony: Pu's que me fuí al cine mijo! (Don Tony y su señora son oriundos de Monterrey) a ver una película de acción.

Lymon: Me imagino que fue en 3-D ¿eh? ¡mírese! está hecho polvo. ¿Que le pasó?

Don Tony: Ay! mijo, si te contara pues!, mira, me dijo mi mujer que queria ver una película, intenté converncerla de que rentaramos una en la video de cerca de la casa, pero pus nomás no quizo, así que me convenció de ir al cine, llegamos ahí, compré las entradas y todo hiba bien, pero al acercarnos a la dulcería, hijole! casi me trago la lengüa del coraje!, unas palomitas y dos refrescos por $110? eso es un insulto a la gente pobre, a la gente honesta que trabaja y no tiene mucha lana.

Lymon: Y luego?, -Doña Teo miraba sus manos, triste.-

Don Tony: Pues en el mismo centro comercial hay un supermercado, así que fui más listo que esos rateros, me lleve a mi vieja al súper y compre unos cacahuates 'aponeses, unos chocolates "chin larín" y dos cocas desechables de un litro, a mi vieja le dio cosita, es de esas viejas que al ver un letrero de "Prohibido introducir alimentos y bebidas ajenos a la instalación" se espanta, la convencí de que metiera toda nuestra dotación a su bultote de mano que le regaló mi suegra pa' navida' y pues que nos metemos al cine.

Lymon: Ya veo, sin embargo, eso no explica la golpiza Don Tony.

Don Tony: Pérame que hay voy palla', nos acercamos con la muchacha esa que rompe los boletos en dos y te da la mitad blanca. o no vieja.

Doña Teo: Muy cierto, en ese momento, la muchachita me preguntó que tená en la bolsa, y le dije que mi punto de cruz, pero el soperútano de mi marido no se dio cuenta de que había metido mal la bolsa de cacahuates, por lo tanto, del bulto se salía media bolsa de cacahuates, y la tapa de una de las coca-colas, todo pasó demasiado rápido, la jovencita presionó un botón rojo debajo de su mesita, y de repente las verjas de acero de las entradas del cine se cerraron de golpe, se escucharon vidrios romperse, y alguien gritó: ¡Quietos! en eso, como 30 elementos de las fuerzas armadas entraron...

Don Tony: Nos recostamos cara abajo, en el pulido suelo de losas brillantes, el silencio era sepulcral, la muchacha de la arquilla dijo: "Son ellos, agentes", asi que tres de los agentes se acercaron a mí, uno me apuntó a la cabeza con una pistola 9 mm y el otro me levantó del cabello y me puso de rodillas frente al que parecía ser el líder del grupo, -¿Puede abrir la bolsa señora?-, le preguntó a mi vieja.

Doña Teo: Agarré mi bolsa y la abrí despacio, en ese momento mi marido gritó: ¡No TEO!, uno de los agentes de pegó un cachazo en la boca, y empezó a sangrar, cerré los ojos y vacié el contenido de mi bolsa en el piso, uno de los agentes sonrió. -Vaya vaya, pero que tenemos aquí, cacachuates japoneses eh?- dijo. -Pues a mi vieja le encantan- dijo mi marido, -¿Usted ve acaso que en la dulcería de este cine vendan cacahuates?- preguntó el agente, -No señor, pero...- ese mal hombre no dejó hablar a mi gordo, le pegó un puñetazo en la cara y le dio una patada en el estómago... -Qué mas hay por aquí, chocolates "chin larín", eh tú! el de la dulcería!- gritó el agente, -Venden esta marca de chocolates aquí?- le preguntó a otro muchacho flaquito que trabajaba ahí, que respondió negando despacio con la cabeza... -No... claro que no- en ese momento volvio a golpear en el rostro a mi marido, sus compañeros militares se reían de lo que hacía... -Y finalmente Coca-Cola, en botella, que yo sepa, en este cine el refresco se vende servido en un vaso, o me equivoco- preguntó a sus hombres, -Por supuesto que no capitán...- propinó a mi marido una patada en las costillas, le sangraba mucho la boca, se inclinó y se puso a la altura de su rostro, sacó su arma y se la puso en la frente... -Mira amigo, en este cine tomamos muy en serio el "Prohibido introducir alimentos a la sala" así que quiero pedirte un favor, si aprecias tu vida, toma esta bolsa y llévala a la taquilla, es como una paquetería, se te proporcionará una ficha y al finalizar tu función puedes recoger tu bolsa y todos contentos, comprendes?- Mi marido se puso de pie muy despacio, tomandose las costillas caminó despacio hacia la taquilla, todos lo miraban, los agentes no dejaban de apuntarle con mirillas láser justo a la cabeza, al recibir la fichita, regresó justo donde yo estaba... -Muy bien muchachos, vámonos, hemos terminado...-

Don Tony: Y así como aparecieron se fueron, salieron por las ventanas y oimos el rugir de los motores de los helicópteros, que se alejaban, caminamos de nuevo hacia la señorita que divide los boletos y le entregamos los nuestros... "Bienvenidos a (nombre censurado para evitar comprometer a cierta compañía de cine cuyo logo es una estrella formada por trozos de película... ooops, olviden lo anterior...) su función es en la sala número 3 adelante y que se diviertan." nos regaló una sonrisa, la cual regresé de mala gana, y todo para qué? mi vieja se mareó por los efectos de la pantalla y nos salimos a la mitad de la película, aburridísima por cierto, decidimos ver "El hijo de Chucky" la pasarán hoy en la noche, en el canal 5...

Y así termina este relato estimados pasajeros, recuerden ahorrar para cuando vayan a ir al cine, no sea de mala que haya agentes militares escondidos debajo de alguna mesa... bajen por la puerta de atrás y pisen con cuidadito, no olviden pagar su pasaje y hasta la próxima!

7 comentarios:

Alejandro dijo...

ay wey, esa historia se me hace bieeeem conocida ¬¬.

CocodriloRojo dijo...

Novak Puto!, yo quiero escribir en el Blog bus!, ya urgeee!

Ro dijo...

Que bueno que el gobierno si se esta poniendo las pilas para atrapar a todos los que representan un gran peligro para la Zoociedad.

Mr. ValeMadre dijo...

naaa. demasiado largo tu post, me quede en "puede abrir su bolsa señora" y me valió madre...

un saludo camaradas buseros

Novak dijo...

Ese que escribió el post: ¿cuándo sale la película región 4? Estaría genial ir a verla al cine :P
Buen post con todo y efectos.

Cocodrilo: Mete tu solicitud y lo platicamos.

Agnes Milk dijo...

ahhhh no ma....

reptilio dijo...

ese: vente a la fiesta te estamos esperando