30 marzo 2011

La verdadera relatividad de la vida

Sean bienvenidos a una ruta más de éste su servicio pulcro de transporte cibernético. Hoy les hablaré de algo tétrico y a la vez crudo pero que pasa en la realidad. Hoy les conduciré por una ruta un tanto reflexiva y con altísima "sobriedad". Solo dejen le doy un trago a mi cerveza que se me derrama en todo el tablero. Ahora si, desabróchense todo para estar más cómodos.

Es totalmente escalofriante tomar el periódico y ver las notas rojas de la semana aludiendo a las muertes trágicas en accidentes automovilísticos. En ciertas ocasiones es deprimente leer que familias enteras perecen en una volcadura en plena carretera justo cuando iban de regreso para su casa. Hermosas madres, gentiles e inocentes, jóvenes con futuros prometedores e incluso niños de un par de años que acaban de empezar a vivir, suelen morir con frecuencia y de manera brutal en accidentes automovilísticos donde el alcohol es el factor principal.
De inmediato sentimos un cólera que llega desde la boca del estómago y sentimos repugnancia por los responsables directos por cometer actos de imprudencia, ignorancia y total estupidez. Reprobamos cualquier excusa que pudieran alegar a su defensa y los tachamos de imbéciles y asesinos. Y tenemos toda la razón de hacerlo.

Nos sobran ganas de linchar con nuestras propias manos a estas personas que por culpa de una borrachera llegan a acabar con la vida de muchos inocentes, incluyendo en muchas ocasiones a integrantes de su propia familia.
Y es que hay que ser justos ¿o cuántos de nosotros, en su mayoría varones, no nos hemos entercado en que queremos conducir un vehículo en estado inapropiado por el altísimo nivel del alcohol en nuestra sangre? Yo me declaro culpable de haberlo hecho en unas cuantas ocasiones, alegando que me encuentro "bien" para conducir, aunque las marcas de Zig Zag que dejan los neumáticos de nuestros vehículos reflejen otra cosa. Y así como yo he corrido con suerte y llegado a mi destino sin lastimar a nadie o salir lastimado yo mismo, así ha de haber miles de historias que se repiten fin de semana tras fin, alegando que "no pasa nada" y que se "tiene la medida" para manejar en esas condiciones. Desafortunadamente solo se basta de equivocarse una vez para arruinar la vida de otra persona e inlcluso la de uno mismo.


11:23 p.m. En una carretera solitaria y sin alumbrado público, yacen en el pavimento 3 personas junto a un carro que se encuentra volcado luego de dar 9 volteretas antes de terminar con las llantas para arriba. La primera es una señora de 44 años, y a unos 4 metros de ella se encuentra una niña de 5 añitos, con las trenzas llenas de sangre y sin una pierna; es hija de la señora. Ambas sin vida. A pocos metros de ahí un señor de unos 48 años se encuentra gravísimo, con múltiples lesiones en la columna y el cráneo; está con vida, se salvará. Como nota, el señor se encuentra perdido en alcohol pero no tan perdido como con los líos legales y morales en los que ahora está inmiscuido.

A la misma hora, no muy lejos de ahí en un salón de fiestas un poco modesto, se encuentra una bella señorita de nombre Gabriela. Ella, junto con toda su familia y amigos, celebra sus preciados XV años. Su padre, quien ahorró durante 4 años para poder costear dicha fiesta, se encuentra muy orgulloso. No fue fácil juntar cierta cantidad de dinero cuando se es paramédico de la Cruz Roja ya que se gana poco pero bien lo vale -afirma el señor.

¿Por qué les presento estás dos historias a la par? Bueno, pues por el simple motivo que me lleva a pensar como es la relatividad de la vida. Mientras unas personas mueren en un instante, al mismo tiempo otras están naciendo, o celebrando algún evento importante como el caso de Gabriela. Sin embargo, algo más quisiera anclar al hecho de la relatividad y es que a veces desearíamos que no hayan accidentes y que no hubieran heridos o muertos. Que no hubieran pedazos de imbéciles que se creen muy hombres por retar a la suerte y conducir en pleno estado de ebriedad arriesgando la vida de terceros y seres "queridos". Pero, si no hubieran heridos y estos imbéciles a quienes poder mentarles la madre por brutos, tampoco habría paramédicos, doctores, conductores de ambulancias, los de la morgue, sepultureros y floristas. Personas que se dediquen a ofrecer los seguros de vida, policías, y hasta podríamos mencionar la ausencia de los hojalateros que componen las abolladuras (en caso de que el automóvil no quede destrozado). Todos ellos cumplen funciones laborales que de una manera u otra son necesarias para alguien.
A veces llevamos nuestros pensamientos al punto de decir que "ojala y no hubiera de esto y aquello" cuando no vemos más allá de lo que implican esos deseos. Existe mucha gente que labora para remediar los destrozos de los que no son prudentes. Tal como mencioné, si no hubiera personas a quienes encerrar por cometer delitos impropios, tampoco habrían cárceles, jueces, abogados, arquitectos que diseñen las cárceles o albañiles que construyan dichos edificios. Todos ellos tienen una profesión y un empleo, y todos a los que mencioné viven de ello. Construyen sus sueños con lo que ganan por hacer su oficio, mantienen una familia y hasta se divierten.

Podemos decir que gracias a los accidentes trágicos, otros obtienen un beneficio y de alguna manera los ayuda a sobrevivir. Irónico ¿no? Toda la vida está relacionada, está ligada, es relativa. Es un equilibrio para preservar la existencia humana, algo así como "unos por otros".

No podemos evitar tales sucesos penosos como son los accidentes de tránsito (o cualquier tipo de accidente) pero si podemos intentar ser más prudentes a la hora de realizar nuestros actos. Con eso no bastará para que dejen de haber percances pero al menos contribuimos en lo personal para no ser participes de ello. Así es la vida, cruda y amarga, por lo que solo nos queda intentar hacer nuestra parte de la mejor manera.

Bajen con cuidado mis estimados pasajeros, yo por mi parte ésta es la última lata de cerveza que me beberé el día de hoy mientras conduzco para poner el ejemplo.

8 comentarios:

Novak dijo...

Ustedes disculpen si sintieron como que se me trababan las velocidad y no enclochaba bien pero luego de 4 meses de inactividad uno llega a perder la práctica.

Fernando Manda dijo...

Si no fuera por los borrachos, la economía estaría más hundida de lo que está. Chale yo me quedo a dormir en el carro cuando ando muy borracho y no me quieren dar asilo en la casa o no traigo para el taxi T___T
Larga vida a los borrachos, dios bendiga a los borrachos.
Wey!! te acordaste del blogcito :')

Mr. ValeMadre dijo...

wuorale! sus viajes cada vez son mas largos... y ahora estuvo medio fumado el viaje... pero chido a la vez, pero eso de pensar que "hubiera hecho" pues esta cabrón... esta muy filosófico tu post y la neta tengo hueva de pensar tanto... es que es fin de semana xD

un abrazo chofi Novak!!

ѕocιaѕ dijo...

jajaja ay Fernandito, lo único que entendio es que los borrachos "rifan" que cosas con él..

ѕocιaѕ dijo...

Se me hace que ya se le pego el virus ese de pasar sin leer y solo comentar por comentar cof cof..

Y aunque suene cruel es verdad lo que dices, finalmente si deseamos que ciertas cosas no pasen, hay que pensar que se "alteraría" la realidad, habria personas sin empleos = más rateros, más secuestradores, y si de por si ya estamos llenos de eso habiendo esos empleos que mencionas no me imagino lo que pasaría si ya no fueran necesarios los paramédicos, doctores, enfermeras, bomberos, policias etc etc.

Es un hecho que también lo mejor sería que se muera el borracho (al que tantas porras le echa Fer) y no las personas que ni culpa tenían de nada, pero también dicen que todo pasa por algo.

El hecho es que como dices hay que tener prudencia, ser más conscientes, y sobre todo responsables de lo que estamos haciendo, porque toda acción tendrá una consecuencia.

Saludos

Cuetzpallin dijo...

Yo digo que mejor hay q poner una bomba en una convención de borrachos para que los paramédicos, bomberos, hojalateros y muchos más tengan empleo sin necesidad de que ande muriendo gente inocente... ok, no.

Ser prudentes es muy importante, y da coraje enterarse de esas muertes causadas por un pendejo. Pero también dicen por ahi que cuando te toca, ni aunque te quites ¿que no?

Saludos.

Novak dijo...

Fernando: Larga vida a los borrachos.

Mr. Valemadre: No todo en la vida es beber y divertirse, goei.

socias: Por eso digo que para mantener el equilibrio hay que dejar las cosas como están.

Cuetzpallin: Últimamente tu lenguaje se ha vuelto un poco altisonante D:

Cuetzpallin dijo...

Si :(

todo por leer el blog de Fernando Manda.

:P